Dentro Del Momento

Tiempo: Cada momento está definido y determinado por dos cosas: el tiempo y el espacio. El día del año nuevo, vi gente correr con maletas porque quieren viajar a otros lugares diferentes en ese año. Todo el mundo quiere un escape. ¿Pero qué tal si tú podrías encontrar ? ¿Qué significa esto? Dios trae la eternidad a la zona de tiempo presente, para que puedas vivir el futuro en el momento presente. Muchas personas que leen esto tienen una situación de vivienda que es muy duro, quizá en un cárcel, un orfanato, las chabolas, vivir con personas crueles o otras situaciones malas o díficiles. Queremos decir que allá, en cualquier lugar que vives tú, sin importar tan horrible puede ser, puedes encontrar un otro espacio por dentro de tu espacio y otro tiempo por dentro del tiempo.

Tiempo

¿Qué hora es cuando lees este? ¿Qué parte del día es? ¿Cuál es la temporada del año? ¿Qué es el tiempo en tu vida? ¿Eres joven o viejo? ¿Te encuentras en un tiempo de gran sufrimiento o cambio? ¿Tienes prisa por salir de donde estás o quieres estar allí?

Esta cosa que llamamos el tiempo nos hace pensar y hacer las cosas de cierta manera. La presión del tiempo puede ser enorme. Estamos muy conscientes de nuestra mortalidad. Sólo tenemos poco tiempo en esta tierra. Tu calidad de la vida se define por la edad que tengas, el nivel de la energía, la madurez, la curiosidad, la experiencia de los años y cuántos días te quedan para vivir. ¿Qué si no existió tal cosa como el tiempo?

El Espacio

¿Dónde estás cuando lees esto? ¿Cuál es el lugar en que lees? ¿Hasta dónde puedes correr desde donde estás ahora hasta que tengas que volver a ese mismo espacio? ¿De dónde vienes, cuántos lugares has visitado y dónde está el lugar hacía lo cual te diriges?

Un lugar te puede hacer sentir algo en una cierta manera. La mayoría de la gente vive en una casa y en una ciudad toda su vida. Sus vidas están formadas por las experiencias que tienen en estos pocos lugares. ¿Qué si no tenías conciencia de tu lugar? .

Una Persona

Dentro de cada momento del tiempo y el espacio, hay una persona. Cada persona define el significado y el contenido de sus momentos en la tierra. Estos momentos van a llegar a su fin. El último destino de cada persona es totalmente dependiente de lo que se hace con su propio tiempo y espacio.

¿Puedes imaginar ser capaz de encontrar un “lugar” dentro de tu lugar y un “tiempo” dentro de tu tiempo? No es el tiempo o el espacio que en el final determina la vida de uno sino que es la profundidad y la composición de la persona misma. Si una persona podría descubrir algo que le daría la capacidad y la presencia a trascender el tiempo y el espacio, la vida que esta persona experimentará no sería natural. Sería espiritual. Sería una vida más allá de la obsesión con el momento del tiempo y espacio.

 

Hay un lugar para ir más allá del lugar en que ahora existes. Hay un sentido del tiempo más allá de lo que registra un reloj y un calendario. Hay un lugar que no se ve por el ojo humano. Esto, mi amigo, es lo que Jesús ofrece a alguien (Lea Juan 3:8).

¿Cómo puedo yo saber esto? Lo sé porque he recibido la vida eterna. No es una religión. No es un sistema de doctrinas o una fórmula de oración. Jesús dice: “Si permaneces en mí y mis palabras permanecen en ti…. mi Padre y yo vendremos y haremos con ti MORADA” (Juan 14:23 , Juan 15:7). La morada de Jesús y su Padre es el reino de la eternidad. Es una vida dentro de tu vida. Es algo que no podemos definir con nuestros pensamientos limitados y las palabras limitadas. Exige un “espíritu” (Juan 4:24 / 1 Corintios 15:45). Tenemos que convertirnos en una sustancia diferente de criatura. En otras palabras, Dios quiere poner una nueva creación dentro de nuestra creación vieja (2 Corintios 5:17 / Romanos 7 y 8/ Juan 12:25).

Dios es espíritu. Para lograr construir una relación con Él, también debemos convertirnos en espíritu. Esto es de lo que Jesús habla en Juan 3:3-8. El hombre no fue creado para ser sujeto al tiempo y el espacio, sino más bien a vivir para siempre. Era el pecado que corrompió nuestra existencia. Nos convertimos en mortales en lugar de inmortales. Cuando Jesús cargó con el pecado en la cruz, la muerte no pudo retenerlo. La vida que Él tenía venció a la muerte, el tiempo y el espacio. Inició la raza de la resurrección (Juan 11: 25). Fue el primogénito de los muertos (Apocalipsis 1:5).

Entonces, amigo mío, lo que te estoy diciendo es que hay una vía de escape de tu situación. No es un lugar donde debes ir, como un edificio durante una hora el domingo, sino más bien un estado de reposo eterno en que entras por el don de Dios. Tienes que pedirle a Él. Si lo encuentras o no depende de ¡la determinación del CORAZÓN! No debes subestimar el poder que tienes dentro. Dios te ha hecho en Su imagen. No eres un animal. Eres un alma humana con la inteligencia, la creatividad, el poder de amar y cambiar a los demás. Este poder en tu voluntad te puede llevar a un lugar donde puedes encontrar una existencia aún mayor, un espíritu regenerado. Tu propósito en la vida no es vivir por ti mismo.

Dios promete una paz tan profunda que nada por fuera te puede disturbar (Fil. 4:7). ¡Dios está de tu lado! Jesús murió por todo tu pecado una vez y para siempre entonces el pecado nunca debe ser un problema. Sin embargo, tu tienes que soltar de tu pecado. Tienes que creer que Su sangre lo cubre. Dios quiere guiarte a este lugar (Salmos 23). No puedo imaginar una persona que viva toda su vida sin ni siquiera por un momento estar absolutamente tranquila ante Dios. No puedo imaginar a alguien tan atrapado en este mundo que no recibirá nada eterna de tal momento. Exige la disciplina. Exige la concentración, la contemplación y la

meditación en Cristo. Completamente solo. Sólo tú y Dios. Sé quieto. Rechaza todas las distracciones exteriores e interiores. Encuentre el momento dentro de un momento. Cree que hay un Dios y Él está allá. Él sabe tu nombre. Él es capaz de redimir tu vida. Él conoce tu pasado y quiere darte Su futuro de la vida eterna. Ahora muéstrale cuanto quieres saber este amor en Jesucristo (Mateo 7:7 ss.).

Cada momento va volando. ¡Está en tus manos lo que haces con este momento!

-Miguel