El regalo de un padre para sus hijos  – por Miguel

Cada padre normal se preocupa por dar cosas buenas a sus hijos. Muchas veces los hombres no piensan en todo lo que implica tener hijos. Ellos sólo piensan en la mujer y la idea de casarse. Así que cuando los niños entran en sus vidas ven su propia incapacidad y el miedo de no ser buenos padres. Yo soy el padre de seis hijos que ya son adultos. Mi esposa Rachel y yo los hemos criado y educado. Sin embargo, nuestra fundación no fue construida por consejo de familiares o de los profesionales del mundo. Incluso antes de decidir casarnos, determinamos que nuestro compromiso con Jesucristo significaría que las enseñanzas de las Escrituras serían nuestra fuente de sabiduría. Sabíamos que el Espíritu Santo de Dios nos ayudaría.
Como aprendí de Dios el Padre, en mi tiempo secreto de orar, podría después proveer el amor y la vida creativa que mi familia necesitaba. Aprendí durante los primeros años de nuestra primera hija, Sarah, que lo más grande que ella necesitaba no era algo que tenía que ser, comprar o encontrar, sino el amor de… Miguel. Se trataba de darme a ella; todo lo demás se derivó de esto. La cosa más grande que un padre puede dar a su niño es hacerle ver su propio corazón para Dios. Sin embargo, como un padre también tenía que proporcionar la disciplina en mis hijos.
Un niño no es una mascota. No es como si pudiéramos asumir que los niños van a aprender si se les pide correr alrededor de la casa y reciben correcciones ocasionales de vez en cuando. Las Escrituras enseñan que el pecado está ligado en el corazón de un niño y la disciplina lo alejará de él (Proverbios 22:15). No estoy hablando de golpearlos. Hay una gran diferencia entre la corrección amorosa y suave, pero firme y constante o permanecer gritando con rabia incontrolada. Una vez más, la determinación de esta relación es la fuente de la relación del hombre con Cristo. A medida que aprendes a ser disciplinado por la cruz de Cristo, puedes también enseñarles esto a ellos (Hebreos12:4). El orgullo es el único obstáculo para ser un buen padre. Jesús promete que si usted le pide. Él le dará lo que usted necesita (Lucas 11:9).
Una nota de Jhosua:

Mientras que hemos crecido en esta familia, muchas personas nos han preguntado cómo es para nosotros  vivir así. La gente inmediatamente piensa que debe ser una vida llena de reglas y el control de nuestros padres. Pero esto es porque no entienden el amor verdadero que mis padres han recibido del Espíritu Santo de Jesús y que nos han dado;  ellos nos instruyeron con paciencia y amor, pero también dejándonos saber las consecuencias de nuestras acciones y el gozo de esforzarse para conocer a Jesús. Amo, respeto, y admiro mis padres demasiadoooooo y sé que ellos también amí. Compartimos la mejor relación en el mundo entero. Me acuerdo que siempre han sido tan reales en cada situación y cuando nos disciplinaron, nos explicaron por qué y después, como debemos aprender y crecer.

Nos enseñaron de Jesús, nos enseñaron de la Biblia y también nos enseñaron el significado del trabajo duro tanto como el de la diversión extrema. Más que cualquier otra cosa, mis padres son personas reales, son transparentes y han trabajado extremadamente duro para poder darnos una vida que proviene de Jesús. Cuando una persona es transparente, y compartimos todo los errores y los exitos juntos, esta demuestra que no están preocupados con un imágen, sino en darnos lo que es real y lo que ellos tienen dentro de sí mismo; Jesús. Lo que han puesto en nuestras personalidades nos ha dado el poder de vencer ese mundo. Sé que no ha sido fácil para ellos pero cada día de mi vida, doy las gracias por lo que me han dado, mostrado, enseñado e instruido en Jesús. Ahora, yo tengo 25 años, mi hermano menor tiene 24 y mi hermana mayor tiene 33. Cada día nosotros ocho compartimos  una convivencia muy alegre que es la recompensa de las decisiones de mis padres.

 


Se cosecha lo que siembra

Mi Familia    -por Rachel.

Viajar todo el tiempo como peregrinos con una familia de ocho es un privilegio increíble. Yo diría que es todo un reto, pero la gracia y la sabiduría que Dios ha provisto sobre más de treinta y algunos años más, me hace ver la vida, en primer lugar, como un privilegio rico. Yo vivo una vida impresionante. A pesar del sufrimiento y la persecución que sufrimos, no quiero nada más. La fidelidad del Señor ha sido evidente en nuestra vida desde nuestros inicios.

Cuando Michael y yo nos casamos, nunca nos preocupamos ni pensamos acerca de dónde íbamos a ir o cómo íbamos a conseguir el dinero. De Verdad. Tantas personas están tan obsesionadas con la cuestión de tener y no tener dinero. Ni siquiera puedo recordar una sola conversación acerca de esto. Empezamos simplemente a creer en Jesús y en que Su Palabra era verdad, y que Él quería proveer todo lo que necesitábamos (Mateo.6: 33). Y ahora puedo decir que  lo ha hecho.

Como mujer joven, aprendí a caminar en Jesús, gané la comprensión de lo que quiso decir cuando dijo que tenemos que  renunciar a nuestras vidas y vivir para Él (Juan 12: 25, Gálatas 2: 20, 2Corintios 5: 15). Así que ser sumisa a mí marido no era un problema, para mí la vida no era la mía. La palabra de Dios proporciona esta guía para el orden en una familia (1Pedro 3: 1, Efesios 5: 22, Col 3: 18).

Siempre ha sido mi experiencia como esposa de Michael y la madre de nuestra familia, asumir una actitud de menor importancia en mi vida. A pesar de que hacer frente a los sentimientos naturales como cualquier persona de querer ser escuchada y observada, puedo ver la sabiduría y la bendición de estar en esta posición. Un espíritu tranquilo y apacible es precioso ante los ojos de Dios (1Pedro.3: 4). Dios creó este orden por una razón, y vivir de acuerdo con él, y no a aquello dictado por este mundo, me ha traído gran satisfacción y alegría. Me encanta saber que estoy sirviendo a mi marido “como al Señor” (Efe.5: 22). He llegado a compartir su visión y la vida en Jesús. (Por supuesto, como él es un tipo fantástico ¡esto es realmente muy fácil! Él, me está mirando por encima del hombro en este momento y me hace decir esto o si no va a apretar mi cuello muy fuerte…. y más fuerte… y más fuerte…tú me entiendes. jeje.)

Sólo puedo tratar de explicarte acerca de la profunda paz que viene de someter  tu voluntad a Dios. Es correcto. La mayoría de las mujeres pasan toda su vida tratando de probar que Dios está equivocado y así cosechan las consecuencias de su rebelión. He sentido el desprecio de muchas mujeres, pero aún así muchas de estas mujeres se divorciaron y no asumieron la responsabilidad por su propia naturaleza contenciosa como la razón de su fracaso. Algunas mujeres piensan que tener un hijo es lo que llenará la falta depropósito en sus vidas, pero luego se dan cuenta de que el niño crece y demanda una gran cantidad de tiempo y de pronto su fantasía estalla como si fuera una burbuja. Ellas no han encontrado satisfacción en tener hijos, pero sólo una gran responsabilidad.

La gente siempre nos decía, “está bien vivir como ustedes lo hacen (viajando como lo hacíamos), pero esperen a que tengan hijos, y entonces esto no continuará así…” Después fue, “esperen a  que lleguen  tiempos terribles cuando sus bebes tengan dos años…”, a continuación, “…esperen a que sean jóvenes…” y  “…luego esperen a que sus hijos se quieran casar…”. Bueno, el más joven de nuestros seis hijos acaba de cumplir veinte años, y estoy esperando todavía. En realidad, no estoy esperando por nada, porque desde el principio me di cuenta de que la gente que dice esas cosas sólo busca excusas para no seguir a Jesús, en lugar de aprovechar las oportunidades de ver Su Palabra convertirse en realidad para ellos. Ahora estamos cosechando el fruto de todos los años de enseñanza, formación y disciplina de nuestros hijos (Ps.127: 3, 128:3). Dios promete que si se  instruye a un niño en sus caminos, el niño seguirá en la justicia cuando sea mayor (Pr.22: 6,15, 23:13 29:15).

Tú tienes que darte cuenta de que instruir a los niños en los caminos de Dios tiene que surgir de una relación directa con Él. Michael y yo siempre hemos querido ser transparentes con nuestros hijos, atrayéndolos a conocer a Jesús. Cada uno de ellos tenía que aprender a amar a través de alejamiento del egoísmo. No son robots religiosos, sino que son seis personas especiales y únicas, cada uno con su propia personalidad y corazón para Jesús.

Nos mata verlos sufrir, pero el amor que compartimos es más que suficiente. Ellos han sufrido mucho pero cada uno de ellos muestra el amor de Dios desde su propia madurez y el deseo de agradar a Dios. Siempre hemos pensado que no tienen que esconderse de las tentaciones o la crueldad de este mundo, sino que les enseñamos la sabiduría para que tengan el estado de ánimo y la actitud para hacer frente a todo. Esto elimina totalmente la posibilidad de estar bajo cualquier tipo de ley, o tener un sentido de vida por una obligación, sino por la libertad del Espíritu Santo.

Podría seguir y seguir diciendo mucho más, para contarte que son unos súper atletas, y también personas talentosas, inteligentes y creativas, muy valientes, amorosos, cariñosos, etc., pero no lo haré. (Envíame un correo electrónico, ¡si quieres saber más! Sé que no…  ¡Qué  lástima por ti! Seguro que nunca podrías estar tan desesperada para hacer algo así.) Pero, en realidad, sólo quiero darte esperanza. “Todo es posible al que cree” (Mateo.19: 26, Marcos.9: 23, Lucas.18: 27). Yo encarecidamente aconsejaría a cualquier mujer para que en primer lugar encuentre realmente a Jesús antes de tomar la decisión de casarse. Hoy en día, los chicos son unos cobardes y de verdad no tienes ni idea de lo que está pasando en su interior.

No importa en qué lugar de tú vida estas en este mome
nto, casado o soltero, con o sin hijos, Jesús es la respuesta y sabe de tu situación específica. Cada uno de nosotros estamos solo en esta vida y también delante de Dios. Tus luchas no son distantes de Él. Es posible que tengas mucho remordimiento, pero Dios puede curar cualquier cosa y darte una segunda oportunidad. Nada en tu pasado puede ser un impedimento para un futuro en Cristo, a menos que tú  lo permitas. El problema no es con él, es contigo. Y Jesús trató con cada uno de tus problemas en la cruz. ¡Cree! Dale la oportunidad para mostrarte y él lo hará.

Viajar todo el tiempo como peregrinos con una familia de ocho es un privilegio increíble. Yo diría que es todo un reto, pero la gracia y la sabiduría que Dios ha provisto sobre más de treinta y algunos años más, me hace ver la vida, en primer lugar, como un privilegio rico. Yo vivo una vida impresionante. A pesar del sufrimiento y la persecución que sufrimos, no quiero nada más. La fidelidad del Señor ha sido evidente en nuestra vida desde nuestros inicios.Cuando Michael y yo nos casamos, nunca nos preocupamos ni pensamos acerca de dónde íbamos a ir o cómo íbamos a conseguir el dinero. De Verdad. Tantas personas están tan obsesionadas con la cuestión de tener y no tener dinero. Ni siquiera puedo recordar una sola conversación acerca de esto. Empezamos simplemente a creer en Jesús y en que Su Palabra era verdad, y que Él quería proveer todo lo que necesitábamos (Mateo.6: 33). Y ahora puedo decir que  lo ha hecho.Como mujer joven, aprendí a caminar en Jesús, gané la comprensión de lo que quiso decir cuando dijo que tenemos que  renunciar a nuestras vidas y vivir para Él (Juan 12: 25, Gálatas 2: 20, 2Corintios 5: 15).

Así que ser sumisa a mí marido no era un problema, para mí la vida no era la mía. La palabra de Dios proporciona esta guía para el orden en una familia (1Pedro 3: 1, Efesios 5: 22, Col 3: 18).Siempre ha sido mi experiencia como esposa de Michael y la madre de nuestra familia, asumir una actitud de menor importancia en mi vida. A pesar de que hacer frente a los sentimientos naturales como cualquier persona de querer ser escuchada y observada, puedo ver la sabiduría y la bendición de estar en esta posición. Un espíritu tranquilo y apacible es precioso ante los ojos de Dios (1Pedro.3: 4). Dios creó este orden por una razón, y vivir de acuerdo con él, y no a aquello dictado por este mundo, me ha traído gran satisfacción y alegría. Me encanta saber que estoy sirviendo a mi marido “como al Señor” (Efe.5: 22). He llegado a compartir su visión y la vida en Jesús. (Por supuesto, como él es un tipo fantástico ¡esto es realmente muy fácil! Él, me está mirando por encima del hombro en este momento y me hace decir esto o si no va a apretar mi cuello muy fuerte…. y más fuerte… y más fuerte…tú me entiendes. jeje.)Sólo puedo tratar de explicarte acerca de la profunda paz que viene de someter  tu voluntad a Dios. Es correcto. La mayoría de las mujeres pasan toda su vida tratando de probar que Dios está equivocado y así cosechan las consecuencias de su rebelión. He sentido el desprecio de muchas mujeres, pero aún así muchas de estas mujeres se divorciaron y no asumieron la responsabilidad por su propia naturaleza contenciosa como la razón de su fracaso.

Algunas mujeres piensan que tener un hijo es lo que llenará la falta de propósito en sus vidas, pero luego se dan cuenta de que el niño crece y demanda una gran cantidad de tiempo y de pronto su fantasía estalla como si fuera una burbuja. Ellas no han encontrado satisfacción en tener hijos, pero sólo una gran responsabilidad.La gente siempre nos decía, “está bien vivir como ustedes lo hacen (viajando como lo hacíamos), pero esperen a que tengan hijos, y entonces esto no continuará así…” Después fue, “esperen a  que lleguen  tiempos terribles cuando sus bebes tengan dos años…”, a continuación, “…esperen a que sean jóvenes…” y  “…luego esperen a que sus hijos se quieran casar…”. Bueno, el más joven de nuestros seis hijos acaba de cumplir veinte años, y estoy esperando todavía. En realidad, no estoy esperando por nada, porque desde el principio me di cuenta de que la gente que dice esas cosas sólo busca excusas para no seguir a Jesús, en lugar de aprovechar las oportunidades de ver Su Palabra convertirse en realidad para ellos. Ahora estamos cosechando el fruto de todos los años de enseñanza, formación y disciplina de nuestros hijos (Ps.127: 3, 128:3). Dios promete que si se  instruye a un niño en sus caminos, el niño seguirá en la justicia cuando sea mayor (Pr.22: 6,15, 23:13 29:15).

Tú tienes que darte cuenta de que instruir a los niños en los caminos de Dios tiene que surgir de una relación directa con Él. Michael y yo siempre hemos querido ser transparentes con nuestros hijos, atrayéndolos a conocer a Jesús. Cada uno de ellos tenía que aprender a amar a través de alejamiento del egoísmo. No son robots religiosos, sino que son seis personas especiales y únicas, cada uno con su propia personalidad y corazón para Jesús.Nos mata verlos sufrir, pero el amor que compartimos es más quesuficiente. Ellos han sufrido mucho pero cada uno de ellos muestra el amor de Dios desde su propia madurez y el deseo de agradar a Dios. Siempre hemos pensado que no tienen que esconderse de las tentaciones o la crueldad de este mundo, sino que les enseñamos la sabiduría para que tengan el estado de ánimo y la actitud para hacer frente a todo. Esto elimina totalmente la posibilidad de estar bajo cualquier tipo de ley, o tener un sentido de vida por una obligación, sino por la libertad del Espíritu Santo. Podríaseguir y seguir diciendo mucho más, para contarte que son unos súper atletas, y también personas talentosas, inteligentes y creativas, muy valientes, amorosos, cariñosos, etc., pero no lo haré. (Envíame un correo electrónico, ¡si quieres saber más! Sé que no…  ¡Qué  lástima por ti! Seguro que nunca podrías estar tan desesperada para hacer algo así.) Pero, en realidad, sólo quiero darte esperanza. “Todo es posible al que cree” (Mateo.19: 26, Marcos.9: 23, Lucas.18: 27). Yo encarecidamente aconsejaría a cualquier mujer para que en primer lugar encuentre realmente a Jesús antes de tomar la decisión de casarse. Hoy en día, los chicos son unos cobardes y de verdad no tienes ni idea de lo que está pasando en su interior.

No importa en qué lugar de tú vida estas en este momento, casado o soltero, con o sin hijos, Jesús es la respuesta y sabe de tu situación específica. Cada uno de nosotros estamos solo en esta vida y también delante de Dios. Tus luchas no son distantes de Él. Es posible que tengas mucho remordimiento, pero Dios puede curar cualquier cosa y darte una segunda oportunidad. Nada en tu pasado puede ser un impedimento para un futuro en Cristo, a menos que tú  lo permitas. El problema no es con él, es contigo. Y Jesús trató con cada uno de tus problemas en la cruz. ¡Cree! Dale la oportunidad para mostrarte y Él lo hará.

-Rachel